Copagos meteorológicos y transparencias opacas

En estos tiempos en los que la información pública debería estar a golpe de clic; en estos en los que poder tener acceso a tu representante político debería ser tan simple como el respirar ya que, no olvidemos, trabaja por y para cada uno de los ciudadanos, nos encontramos con una opacidad galopante que desde las “altas esferas” nos intentan vender como “pequeños pasos hacia una transparencia”. Y un jamón con chorreras. 

La petición de información pública es algo que se lleva haciendo años en nuestro país y también dentro del ejercicio del Periodismo. El problema de esta petición es que se tiene hasta un máximo de TRES MESES para que, si tienen a bien, te contesten. Es decir, llega antes el fin del mundo según los mayas que la información que has pedido. Dentro de esto hay dos opciones: una: te contestan. Date con un canto en los dientes y celébralo por todo lo alto; Dos: no te contestan. Ajo y agua amigo. 

Dentro de la opción a), es decir, que te contesten y tras el ataque de euforia posterior tras comprobar que alguien de esa “alta esfera” se ha dado cuenta de tu existencia y de tu petición, puedes encontrarte con que te envían una tabla de Excel en un formato .pdf. “Todo son risas hasta que te pasa algo de esto” y estos triple licenciados, con catorce máster en “cómo cabrear al prójimo”, consideran que puedes analizar tablas de chiquicientosmil datos gracias a un .pdf. Comentario que se te ocurre: (clic).

Captura de un CSV descargado del portal de Gobierno Abierto IREKIA

Es por esto que una de las exigencias máximas dentro de los proyectos de Transparencia y el Gobierno Abierto (Open Government para los técnicos y finos) es ofrecer estos documentos en multiplicidad de formatos, a pesar de que el Gobierno diga esto: 

transparency is about the extent of the information provided, not about formal aspects of presentation.

Traducible a: “la transparencia solo abarca la disposición de la información, no temas de aspecto-formato”.

El tema de formatos, herramientas y pequeños tutoriales de tratamiento de datos lo dejo para otra entrada en la que lo explique paso a paso y con tiempo. 

Hasta aquí la visión positiva del tema y el cebo para próximas entradas (no solo TeleCinco sabe hacerlos…)

Ahora vengo con la parte que mejor se me da, a mí y al 99,9% de españoles. Esto es: quejarse. Las peticiones de información pública se están convirtiendo, a pesar de esta maravillosa Ley de Transparencia que nos anuncian a bombo y platillo, en algo que supera lo real. Hay dos casos muy recientes sobre información pública desde organismos e instituciones de esta índole que realmente cabrean. 

El primero de ellos es el caso de Access Info tras una petición de información pública en la que demandaban las herramientas que desde el Ejecutivo se están llevando a cabo para luchar contra la corrupción. Tras llevar este caso a los Tribunales tras no obtener ningún tipo de información, esta asociación tiene que pagar la redonda suma de 3.000 euros. Una de las razones que da el Tribunal Supremo es:

“la información solicitada por Access Info Europe sobre el cumplimiento de España con las obligaciones impuestas por la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción es en realidad una forma de pedir explicaciones al gobierno y no una solicitud de información en sí.”

Por el contrario, ellos en su afán por la TRANSPARENCIA, dejan en su página web la carta al Presidente del Gobierno haciendo esta petición de información. Observad que la carta va dirigida a José Luis Rodríguez Zapatero y es del año 2007. Ya preguntaban sobre corrupción cuando aún no se había descubierto casi nada sobre tramas de corrupción en ámbitos políticos. ¿Veis ahora la importancia del periodismo de datos, la transparencia y el Gobierno abierto? En El País se puede leer la noticia relacionada con este caso.

Ahora es la AEMET (Agencia Estatal de Meteorología) que restringe el acceso gratuito a información relacionada con la meteorología, obviamente. A partir de ahora habrá que pagar para conocer ciertos datos. En ocasiones, son cantidades ínfimas. En otras, un montante algo más costoso. Esta información, de fácil acceso hasta ahora y que debería ser de dominio público, por el interés de la ciudadanía en conocer este tipo de cosas, será información cerrada. ¿Qué significa esto? Un copago meteorológico. Como lo leen; la AEMET es una agencia pública, gestionada con fondos públicos, que todos pagamos. Como la Sanidad. Ahora si quieres acceder a esta información que ellos han recabado previamente gracias al dinero que tú, honorable contribuyente, has aportado, tendrás que repagar por tener acceso a ella. Magnífico, ¿verdad?

Y ahora nos juntamos con una Justicia que además de lenta, es más cara (por si no fuera ya caro un abogado, un procurador, un papelito, una firmita…), así que estas peticiones de acceso a información, si no se cumplen y las denuncias, ya es una suma de dinero importante. Si recurres, otra pequeña suma más. Y así todo, para hacer una transparencia cada vez más opaca. 

 Referente al tema de periodismo de datos voy a dejar varios links:

Y esto es todo, son 4 horas de escucha y trabajo incesante 😉

 

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